🔍 1. ¿Qué son los isquiotibiales y qué hacen?
Los isquiotibiales son un grupo muscular que se encuentran en la parte posterior de nuestro muslo y, como su nombre lo dice, van desde el isquion (hueso inferior de la pala iliaca o pelvis) a la tibia y el peroné, por lo que su nombre real debería ser “isquiotibioperoneos” pero eso se lo dejamos a los anatomistas, además de que quedaría muy largo. Están conformados por el bíceps femoral (que al igual que su homólogo en el brazo es un músculo con dos vientres musculares), el semitendinoso y el semimembranoso.
Por lo tanto, son 4 músculos los que se encargan de la flexión de rodilla y extensión de la cadera principalmente. Pero si lo vemos desde un punto de vista funcional o deportivo, son los que se preocupan de “frenar” la extensión de la rodilla mientras corremos para controlar la zancada con una contracción excéntrica (contracción que se produce cuando el origen e inserción se alejan). Es justamente en este momento donde se producen los desgarros de este grupo, que es la lesión muscular más frecuente en actividades deportivas de todo nuestro cuerpo.
🩺 Diagnóstico y Preguntas Frecuentes
¿Por qué se producen estas lesiones? Es una de las clásicas preguntas que nos hacen nuestros pacientes y esto se debe a muchos factores. Como siempre decimos, las razones no suelen ser únicas, generalmente son multifactoriales y este caso no es diferente: falta de flexibilidad, calentamiento precompetitivo insuficiente, sobreesfuerzo, deshidratación o falta de control excéntrico, pueden ser algunas de las respuestas para esta interrogante, pero todo va a depender caso a caso y solo se puede determinar una vez evaluado nuestro paciente.
¿Cuándo puedo volver a jugar? ¿Cuánto me demoraré en recuperarme? Suele ser la siguiente pregunta, pero para poder responder esto tenemos que tener en cuenta el grado de lesión de nuestro paciente, lo cual expone muy bien el Dr. Verdugo en su clasificación según ecografía (gold standard para el diagnóstico de desgarros):
- Desgarro Miofascial: afecta a la fascia del músculo.
- Desgarro Fibrilar/Multifibrilar: Rotura de fibras musculares.
- Desgarro Fascicular: Rotura de uno o varios fascículos musculares.
- Desgarro Total: Rotura extensa o completa del músculo, a veces con avulsión ósea.
- Adherenciolisis: separación de la unión músculo-tendón.
Otra forma de medir los grados, más resumida, es la siguiente:
- Grado I (Distensión Muscular Leve): Estiramiento excesivo con desgarro de pocas fibras musculares, dolor leve y mínima pérdida de fuerza.
- Grado II (Desgarro Parcial): Desgarro parcial del músculo, mayor dolor y pérdida moderada de la fuerza.
- Grado III (Desgarro Total o Completo): Rotura completa del músculo, dolor agudo, gran pérdida de fuerza o pérdida total, pudiendo palparse un hueco donde debería estar el músculo.
Una vez teniendo en cuenta el grado de desgarro podremos calcular aproximadamente cuánto tiempo de recuperación tendrá nuestro paciente, pudiendo ser de unas pocas semanas en los primeros casos hasta incluso meses en los más graves. Pero como siempre decimos, esto va a depender de caso a caso y netamente de la condición global del paciente.
💊 Opciones de tratamiento
1. Tratamientos médicos
Desde el punto vista médico los desgarros podríamos tratarlos con infiltraciones de ozono para disminuir su inflamación y dolor. En este caso los corticoides están, en la mayoría de los casos, contraindicados ya que tienen un carácter proteolítico y podrían empeorar el caso.
En casos de desgarros totales, avulsiones o grado III estaría indicada la cirugía para la reparación.
2. Fisioterapia y ejercicios específicos
Los desgarros podemos abordarlos con diferentes técnicas de tratamiento fisioterapéutico, desde la aparatología para la disminución de la inflamación y promover la regeneración, hasta ejercicios de movilidad y fortalecimiento para aumentar la regeneración del tejido muscular y que éste recupere su carácter contráctil y distensible propio del músculo.
Matias R. Balbontin Zolezi
Fisioterapeuta